Categoría: Poesía

El sonido —repetitivo—
de los altavoces
diluyó su negativa
— ¿Te vas a ir sin más
después de que te explicara
la diferencia entre el guión
y la raya?

Enhorabuena,

has conseguido que no pueda decir

«intervalo de confianza»

sin acordarme de ti.

Te miro
en la distancia
te miro
reír y llorar y beber y disfrutar y cien mil cosas más
y me pregunto
cuando cojones te volviste
gilipollas

Mirándome a los ojos me dices
que me comporte como un hombre
y que no llore

Pero es muy difícil permanecer
imperturbable
con un puñal retorciéndose
en mis entrañas

Cuando noto tu mano en mi espalda
por enésima vez esta tarde
te grito que te metas
los encuentros en la tercera fase
por el culo

Luego me dices
ta-tin-ta-ta-tu

Y el polvo resulta cósmico

Ten seguro que

si alguna vez rocío tu cara con ácido

será con agua regia

Sólo un apunte rápido, esta tarde se ha presentado en la Casa de las Conchas de Salamanca el libro Recortables de Elia Maqueda. Aún no lo he leído en profundidad pero hace tiempo que conozco la mayoría de los textos y puedo asegurar que son altamente recomendables.

La poesía no es lo mío y no soy, ni mucho menos, crítico literario así que lo único que puedo decir es que os paséis por Víctor Jara y compréis un ejemplar.

¿Tienes fuego? – le pregunté al Krakatoa

PD.: Gracias a Irene por el título

Voy a seguiros. Os haré dar rodeos por ciénaga, mata, espino y chaparro. Caballo unas veces, otras seré perro, oso sin cabeza, cerdo y fuego fatuo que relinche, ladre, ruja, gruña y arda cual caballo, perro, oso, cerdo y llama.