Aprovechando el fin de semana por fin me he decidido a preparar ajo blanco (que llevaba años queriendo probar y nunca me decidía). Tras algo de investigación por internet y preguntarle a mi madre me decidí a preparar la versión con almendras (que no sé de donde será, pero me encantan las almendras).
Primero cocemos las almendras (100 gramos para dos personas) en agua abundante durante cinco minutos y, guardando el agua, cogemos las almendras y las machacamos junto a un par de dientes de ajo. Una vez bien machacado añadimos miga de pan y sal hasta formar una pasta homogénea y muy viscosa para, posteriormente, añadir un chorrito de vinagre y aceite (unos 250 ml) poco a poco hasta que se incorpore a la masa. Pasamos la mezcla a una sopera y añadimos el agua en el que cocimos las almendras poco a poco hasta alcanzar el aspecto desado (a mi me gusta muy densa pero puedes licuarlo más) y luego lo dejamos enfriar y ya está listo para tomar.
Voy a seguiros. Os haré dar rodeos por ciénaga, mata, espino y chaparro. Caballo unas veces, otras seré perro, oso sin cabeza, cerdo y fuego fatuo que relinche, ladre, ruja, gruña y arda cual caballo, perro, oso, cerdo y llama.
