Aislen es un continente de leyenda, helado en su totalidad, situado al norte del mundo conocido de donde se dice que provienen elfos de la primavera y enanos. Hace miles de años el que mora en el invierno -un poderoso sirviente de Kaos- llegó a aquellas tierras y expulsó a sus habitantes conviertiendo lo que hasta entonces era Atarnaur, la isla de la primavera eterna, en Aislen, la tierra del perpétuo invierno.

Hace 6 o 7 años cuando el mundo de los Planos de Heggon era poco más que un rudimento separamos el grupo de aventureros inicial en dos y tras jugar tres o cuatro sesiones de uno de los subgrupos que viajó a Aislen todo se detuvo: dirigí a otros juegos y a otros grupos de aventureros en Heggon hasta que, por fin, este verano me cansé de esperar y retomamos primero la aventura en Jelena y estas navidades hemos podido jugar el final de Aislen.

La partida en sí fue bien, dividida en dos sesiones la primera de ellas se dedicó principalmente a recordar porque estaban los jugadores en Aislen, que esperaban encontrar y que debían hacer ante la amenaza de los gigantes de hielo que trataban destruir el árbol corazón que protegía el único poblado humano que quedaba en la isla de la maldad de Kaos. Tras introducirse en el mundo de los espíritus y tratar de luchar contra la corrupción de Kaos que amenzaba al árbol sin mucho éxito Imry Morill la princesa elfa de la primavera desató sus poderes y consiguió llamar al espíritu de su hermana para que librara al árbol de los esbirros de Kaos. Una vez salvado el pueblo, al menos durante un tiempo, los jugadores pusieron rumbo a la guarida del que mora en el invierno: la antigua fortaleza de los enanos del clan Per-Tâghram.

El viaje por las llanuras heladas de Aislen fue difícil, con algún que otro combate, pero finalmente los personajes llegaron a su destino y tras mucho buscar por la antigua fortaleza enana, luchando con multitud de esbirros de Kaos y liberando el pozo de lava para que los sirvientes de Kuzakerïm -el dios de los enanos- pudieran retomar la fortaleza llegaron al torreón principal donde les esperaba el que mora en el invierno: un gigantesco dragón azul. La lucha fue titánica con una princesa elfa metamorfoseada en lobo gigante y sus hermanos pequeños aguantando como podían mientras Min-Kazuk -un héroe enano- asestaba hachazo tras hachazo al dragón hasta dejarlo tuerto y ciego. Durante el combate Ghrük -un guerrero enano- perdió la pierna y fue lanzado hasta otro torreón, Min-Kazuk cayó inconsciente y Imry, tras varios turnos recuperándose de un golpe que le hizo atravesar el suelo del torreón, cargó contra el dragón distrayéndolo lo suficiente para que uno de sus hermanos consiguiera atravesarle la cabaza y matarlo definitivamente.

Así pues Aislen queda liberada y elfos y enanos volverána poblarla, pero eso será contado en otro momento

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