Por fin, tras varios meses de espera -que lo tengo en mis manos desde el 14 de junio- he podido dirigir mi primera partida a El Rastro de Cthulhu. La partida que he elegido como introducción ha sido El Asesino de Thomas Fell -traducida por Carles Alba i Gris y distribuida gratuitamente en la web de EDGE- que había sido publicada originalmente en See Page XX -el webzine gratuito de Pelgrane Press. El porqué decidí utilizar esta y no la -por otra parte muy buena- partida introductoria del libro básico es fácil: al mantener a los jugadores en un entorno cerrado donde podían hacer poco más que avanzar a trompicones para tratar de salvar la vida el escenario se vuelve muchísimo más fácil de dirigir y, para una primera aproximación, era lo que buscaba.
La partida comenzó hacia las 5 y media, después de una mañana jugando al Capitán Alatriste y bajar la comida jugando al Fórmula Dé -del que mañana comienza una liga en Cáceres, y tras comentar someramente el sistema de juego, el reparto de las fichas y la lectura de la introducción comenzó la partida propiamente dicha:
Atención: a partir de aquí el texto contiene spoilers de la aventura así que si pretendes jugarla no sigas leyendo.
Tras unos instantes de roleo libre a la puerta de la casa los jugadores decidieron entrar y, tras atravesar el vestíbulo, se encontraron con todo el percal: rocas y árboles propias de un paisaje alienígena en el interior de la casa de su padre, amigo y empleado. Luego vienieron las típicas escenas de investigación: que si aquí hay unos billetes de avión, por aquí unos libros y unas fotos, que si todo parece relacionado con la cultura inca y, por fin, bajaron al sótano donde les esperaba la estela que les teleportaría hasta el centro de los Andes.
Aquí fue cuando la cosa se emocionó: entre la teleportación, los cadáveres, las pistas que apuntaban a Thomas Fell como el causante de todo, la boca en la piedra, sus víctimas petrificadas además del frío y la sensación de que nada de eso debería estar pasando hicieron mella en los personajes hasta el punto que dos de ellos sufrieron una fuerte histeria que obligó a todo el grupo a descansar varias horas antes de continuar.
Después poco más, juntar todas las piezas, encontrar a Thomas, suponer que sólo arrancándole la piedra del pecho podrían volver a casa y, tras no ser capaces de matarle -pues incluso loco era querido- le dejaron que fuera él quien activara la piedra impelidos por la cercanía del ataque de la boca en la piedra. El resultado, clásico de Cthulhu: los personajes perdidos en un paisaje alienígena donde Thomas Fell les ha llevado acompañados por el monstruo del que querían escapar.

Conclusiones:
- La partida muy divertida y satisfactoria así que, en líneas generales, bien.
- El sistema de juego ha gustado aunque la falta de experiencia con el mismo cortaba momentos de interpretación tratando de buscar que punto gastar de que reserva. Supongo que con la práctica mejorará y podrá ser todo dramatizado pero de momento ha fallado (aunque tampoco es algo que funcionara bien en La Llamada)
- Me gusta las partida de Cthulhu porque al final no hace falta repartir experiencia: todos muertos.
Para más información sobre el juego podéis consultar la reseña que hice hace tiempo (lástia que sea sin fotos, pero se perdieron en el cataclismo).
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13 Oct 08
10:49 am
Sólo un detallito sin importancia. La aventura se titula El Asesino de Thomas Fell, no el asesinato. Por lo demás muy bien. Un saludo.
13 Oct 08
2:47 pm
Corregido, mira que cuando a uno se le cruzan los cables no es capaz ni de leer bien.