¿Tienes fuego? – le pregunté al Krakatoa
PD.: Gracias a Irene por el título
¿Tienes fuego? – le pregunté al Krakatoa
PD.: Gracias a Irene por el título
Si bien el proceso de Bolonia tiene muchas cosas malas -en las que no voy a entrar ahora- parte de sus consecuencias son buenas y el no querer verlo demuestra la clase de gente que son la mayor parte de los miembros de los sindicatos de estudiantes:
En definitiva, quejémonos por Bolonia, pero con cabeza, con cabeza.
En el blog de Pelgranne Press han lanzado al aire la pregunta de cuantos ejemplares debe editar de su próximo juego basado en el sistema GUMSHOE: Mutant City Blues (que combina investigación policial y poderes mutantes) 1500 o 2000.
Si hacen 2000 y las ventas no acompañan perderán 2555$, pero si editan 1500 y se quedan cortas deberán hacer una reimpresión corta más cara y de menor calidad.
A veces uno se olvida de lo pequeña que es una industria como la del rol inclusive allende el Atlántico y como una decisión como esa puede hipotecar el futuro de una editorial. Si eso pasa en EE.UU. cómo debe estar el panorama en España.
Hay que decir que todavía está en fase beta y, hasta que no comencemos a añadirle contenidos, carece prácticamente de toda utilidad pero por fin tenemos web para la asociación y la he tenido que parir yo porque la multitud de informáticos de los que disponemos como socios no echaban la carne en el asador.
Por el momento (y hasta que redireccionemos el dominio http://www.revdeloeste.com) la dirección será http://revdeloeste.site90.net
Uno de los experimentos más famosos de Skinner fue cuando examinó la formación de la superstición en uno de sus animales de experimentación favoritos, la paloma. Skinner puso a unas palomas hambrientas en una caja unidas a un mecanismo automático que suministraba comida a la paloma, a intervalos regulares independientemente de lo que la paloma hiciera. La actividad que la paloma estuviera haciendo en el momento antes del suministro de comida, sería la actividad que la paloma continuaría haciendo.
Cuando uno lee cosas como esta piensa en lo estúpidas que pueden llegar a ser esas jodidas ratas voladoras. Luego uno recuerda que al lado de los anuncios de sexo en los grandes periódicos se anuncian astrólogos, videntes y todo tipo de magufos; lo que me lleva a pensar que la mayoría de las personas son tan o más gilipollas que las palomas.
The Big Bang Theory es una serie increíblemente geek en la que se muestran las dificultades de dos físicos teóricos que comparten trabajo y apartamento para relacionarse fuera de su entorno académico.
La segunda temporada se estrenó el pasado 22 de septiembre y la podéis encontrar en aquí. De momento sólo subtitulada, el doblaje tardará en llegar.
Sólo apta para los que crean que el principal fallo físico de la escena en la que superman recoge a Lois Lane al caerse del rascacielos no es que los hombres no puedan volar, sino que el impacto contra sus brazos la habría matado.
Si hay algo que une a todos los roleros (bueno, a todos todos seguro que no) es cierta pasión por esos poliedros de colores con numeritos que llamamos dados y que utilizamos para ver si tu espada corta la cabeza de ese apestoso orco o averiguar si tu panzer IV consigue barrer ese nido de ametralladoras que impide el paso a tus soldados.
Personalmente siempre he tenido cierta fascinación coleccionista con respecto a los dados, aún conservo el recuerdo del primer par de d10 que me compré -a 100 pesetas cada uno- para jugar a MERP -hace demasiado tiempo como para decir una fecha exacta- y que perdí en algún momento indeterminado. Desde entonces he comprado multitud de dados, algunos por coleccionismo, otros por necesidad pero a todos los guardo con cariño esperando aumentar su número y, para ello, he encontrado el producto definitivo: Pound-o-dice.
La compañía que lo ofrece -Chessex- no tiene sólo dados -aunque de estos tiene muchos, de todos los tamaños, colores y formas; además de que fabrican dados personalizados- sino que ofrecen bolsitas para los mismos, cajas para miniaturas y tableros de multitud de diseños con lo que son un muy buen referente para todos los que tratamos de hacer nuestros propios juegos de mesa.
Y así, Mort llegó finalmente al río Ankh, el más grande de los ríos. Incluso antes de entrar en la ciudad fluía lento y pesado con el limo de las llanuras y, cuando alcanzaba Las Tinieblas, hasta un agnóstico habría sido capaz de caminar sobre sus aguas.
Terry Pratchett, Mort (pág. 66)
- ¿Cómo?, quiero decir ¿cómo lo sabe?
Terry Pratchett, Mort (pág. 85)
Por fin han lanzado la convocatoria de los Prestamos Renta Universidad 2008/2009. Ahora sólo queda presentarlo y esperar a que papá estado lo acepte para empezar a disfrutar de una bonanza económica inusitada en mi.
Por fin, tras varios meses de espera -que lo tengo en mis manos desde el 14 de junio- he podido dirigir mi primera partida a El Rastro de Cthulhu. La partida que he elegido como introducción ha sido El Asesino de Thomas Fell -traducida por Carles Alba i Gris y distribuida gratuitamente en la web de EDGE- que había sido publicada originalmente en See Page XX -el webzine gratuito de Pelgrane Press. El porqué decidí utilizar esta y no la -por otra parte muy buena- partida introductoria del libro básico es fácil: al mantener a los jugadores en un entorno cerrado donde podían hacer poco más que avanzar a trompicones para tratar de salvar la vida el escenario se vuelve muchísimo más fácil de dirigir y, para una primera aproximación, era lo que buscaba.
La partida comenzó hacia las 5 y media, después de una mañana jugando al Capitán Alatriste y bajar la comida jugando al Fórmula Dé -del que mañana comienza una liga en Cáceres, y tras comentar someramente el sistema de juego, el reparto de las fichas y la lectura de la introducción comenzó la partida propiamente dicha:
Atención: a partir de aquí el texto contiene spoilers de la aventura así que si pretendes jugarla no sigas leyendo.
Tras unos instantes de roleo libre a la puerta de la casa los jugadores decidieron entrar y, tras atravesar el vestíbulo, se encontraron con todo el percal: rocas y árboles propias de un paisaje alienígena en el interior de la casa de su padre, amigo y empleado. Luego vienieron las típicas escenas de investigación: que si aquí hay unos billetes de avión, por aquí unos libros y unas fotos, que si todo parece relacionado con la cultura inca y, por fin, bajaron al sótano donde les esperaba la estela que les teleportaría hasta el centro de los Andes.
Aquí fue cuando la cosa se emocionó: entre la teleportación, los cadáveres, las pistas que apuntaban a Thomas Fell como el causante de todo, la boca en la piedra, sus víctimas petrificadas además del frío y la sensación de que nada de eso debería estar pasando hicieron mella en los personajes hasta el punto que dos de ellos sufrieron una fuerte histeria que obligó a todo el grupo a descansar varias horas antes de continuar.
Después poco más, juntar todas las piezas, encontrar a Thomas, suponer que sólo arrancándole la piedra del pecho podrían volver a casa y, tras no ser capaces de matarle -pues incluso loco era querido- le dejaron que fuera él quien activara la piedra impelidos por la cercanía del ataque de la boca en la piedra. El resultado, clásico de Cthulhu: los personajes perdidos en un paisaje alienígena donde Thomas Fell les ha llevado acompañados por el monstruo del que querían escapar.

Conclusiones:
Para más información sobre el juego podéis consultar la reseña que hice hace tiempo (lástia que sea sin fotos, pero se perdieron en el cataclismo).