Archivo para Abril 2008

Me gusta la RAE no sólo porque tenga en línea buscadores tanto para el diccionario de la lengua como para el diccionario panhispánico de dudas (un recurso casi imprescindible para los que acostumbramos a escribir en castellano) sino que puedes encontrar cosas tan útiles como la ortografía de la lengua española (PDF) y, además, su página es HTML 4.1 y CSS 2.1 válidas lo que es un valor en alza para cualquier geek que se precie.

De todas formas aún tienen mucho por hacer como poner en línea sus publicaciones y, sobre todo, licenciar sus diccionarios y, en general, todos sus trabajos con una licencia libre o, por lo menos, con una que permitiera su uso no comercial sin restricciones.

Después de bastante tiempo sin dirigir otra cosa que Los Planos de Heggon y tras mes y medio de tratar de juntar suficiente gente para jugar a Séptimo Mar el pasado domingo por fin inauguramos la campaña titulada Los Tercios de Fendes.

Tras pasar la mañana haciendo fichas y hacer la digestión jugando al Cash’n’Guns comenzamos el prólogo de la campaña con los tres protagonistas (Tizón, un pirata castellano así llamado por su obsesión con el fuego; Angus McGregor, un mercenario avalonés y Luigi Trento, un espadachín de vodacce) encadenados en las bodegas de un barco de esclavistas lunares junto a otras 15 personas, una de ellas una bella y jovencísima castellana de buena cuna llamada María de Orduño. Tras un largo combate en el que apunto estuvieron de perder la vida los personajes consiguieron escapar gracias a la llegada en el último momento del barco de Allende (Señor de los piratas de la Fraternidad de la Costa) aunque únicamente consiguieron salvarse ellos mismos y a la bella joven, dejando morir al resto de los capturados.

Una vez jugado el prólogo, más como toma de contacto con el sistema que como aventura real, y viendo que aún era temprano decidimos comenzar la aventura propiamente dicha con los personajes siendo contratados por Andrés de Bejarano para traer desde Freiburg a un enigmático erudito. Tras aceptar sin demasiadas dudas Andrés de Bejarano desapareció y, casi inmediatamente, los personajes fueron emboscados por un nutrido grupo de guardias armadas -que sospechosamente esperaron a que Andrés abandonara la escena- del que sólo pudieron deshacerse huyendo a través de los tejados de Altamira.

Tras esto poco más, los preparativos del viaje incluyendo contratar a unos zíngaros para que les ayudasen a cruzar El Río y unos minutos para reflexionar sobre la sesión, repartir la experiencia y criticar las interpretaciones de unos y otros.

En definitiva una muy divertida sesión y una manera inmejorable de celebrar la vuelta a Salamanca tras las vacaciones de Semana Santa.

Voy a seguiros. Os haré dar rodeos por ciénaga, mata, espino y chaparro. Caballo unas veces, otras seré perro, oso sin cabeza, cerdo y fuego fatuo que relinche, ladre, ruja, gruña y arda cual caballo, perro, oso, cerdo y llama.