Archivo para Marzo 2008

Tras pasar la mañana y parte de la tarde resacoso puedo tratar de hacer balance del ReV al que he estado jugando este fin de semana:

Todo comienza en una pequeña y aislada aldea galesa llamada Silvermoon en la que parece que todo el mundo esconde un secreto y en la que 8 familias, cada una con una muy peculiar habilidad, conviven con las tiranteces propias de los pequeños pueblos pero trabajando en equipo para que el pueblo pudiera llegar a flote. O al menos eso es lo que se nos dijo en un principio y, al menos por lo que yo jugué, no fue así. La mayor parte de la partida estaba orientada de una forma muy similar a los vivos de Vampiro, con sus clanes (digo familias) con excesivas reglas para decir que puede y que no puede hacer un personaje (y para que necesitamos un sistema de reglas de ocultación si ya me puedo meter yo detrás de los arbustos) y un excesivo celo por parte de muchos jugadores en la importancia de las reglas cosa que no digo que esté mal, sólo que no es lo que yo andaba buscando.

En cualquier caso no puedo decir que la partida fuera mala: hubo momentos realmente interesantes como el enfrentamiento a voz en grito en la corte por el pago de un ataúd que había sido encargado a mi personaje y que nunca llegó a realizarse o como cuando, instigados por mí, las familias menos nobles de Silvermoon se reunieron para exigir que el gobierno del pueblo contara con ellos para los temas importantes y no nos mintieran, engañaran y escondieran los problemas de Silvermoon.

El principal problema, además de la diferencia de puntos de vista a la hora de entender los ReV, fue la excesiva lentitud que tuvo la partida para empezar el primer día, el exceso de reglas a mi parecer innecesarias (como la de ocultación o la de intimidación) y el minijuego de estrategia excesivamente complicado con respecto a la construcción de edificios, pociones, arma, armaduras y todo tipo de bienes con demasiadas posibilidades y recursos para manejarlo todo fácilmente.

De todas formas un fin de semana divertido en el que, entre otras cosas, edifiqué medio pueblo, lideré una rebelión fallida, interrumpí un ritual presumiblemente maligno, cambié de familia a una más receptiva ante mis ideas liberales, recibí amenazas de varias personas y proferí las mías pese a no saber manejar ni una simple daga y, como última acción, utilizamos nuestros campos de cultivo para alimentar a aquellas familias que nos habían tratado bien, ignorando a las que nos habían amenazado y expulsado del gobierno del pueblo.

PD.: Se rumorea que los Beckett te pueden dar una patada en los cojones.

El mayor éxito al que se puede aspirar en esta vida consiste en levantarse por la mañana, comerse un huevo frito, echar un pitillo, una buena cagada cuando tienes ganas, beber un vaso de agua, sentarse delante del chisme de escribir todos los días sin que te alcance una bala perdida.

Pegar CUATRO TIROS y espicharla.

Roger Wolfe, Todos los monos del mundo

Entro en la facultad y un tipo –trajeado, aseado y con más dignidad en su anillo de casado que yo en todo mi ser- dice mientras el resto de monos le adoran:

“Los entretenimientos violentos deberían ser erradicados de nuestra sociedad. Un país que presume de ser del primer mundo no debería permitir la VIOLENCIA como medio de nada, ni siquiera del entretenimiento”

Cuando consigo acercarme hasta él, apartando al nutrido grupo de monos que le vitorean sólo esbozo tres escuetas ideas:

  1. LA VIOLENCIA HA SOLUCIONADO MÁS PROBLEMAS EN ESTE MUNDO QUE CUALQUIER OTRA COSA
  2. EL PACIFISMO ES UNA EXCUSA CREADA POR LOS COBARDES PARA QUE OTROS LIBREN SUS BATALLAS
  3. LA VIOLENCIA NO ES EL MEDIO DE NADA, ES UN FIN EN SÍ MISMA

Cuando acabo de hablar su nariz ya está rota, y mis nudillos están manchados de rojo. Mientras me alejo hacia clase uno de los monos aúlla hacia mí:

- ¿Porqué demonios has hecho eso?
- Porque tengo 20 años
y no tengo futuro
mi presente es
bastante gris.
Y mi pasado
no merece la pena
y una buena pelea es lo único
que todos los monos del mundo
podemos llegar a querer.

Texas Hold ‘em es una variedad de póquer -la más jugada en EE.UU. y mediante la cual se disputan las World Series of Poker- en la que cada jugador debe conseguir la mejor jugada posible con 5 de las 7 cartas que tiene a su disposición (2 propias de cada jugador y 5 cartas comunes).

Tradicionalmente el póker ha sido desdeñado en los ambientes geeks en los que me muevo por ser un juego meramente de azar en el que la estrategia no cuenta y las partidas sólo tienen interés por el dinero que se mueve en ellas, sin embargo nada de ello es cierto: es verdad que no controlas las cartas que van tocando y que ni siquiera preconfiguras la baraja (como harías en una partida de Magic) sin embargo jugar al póker es pura estadística, es conocer las posibilidades de que la siguiente carta que salga sea la que te de la victoria y compararlas con el dinero en el bote y, si son favorables, apostar. Además, si a esto le añadimos el componente psicológico de conocer a tus adversarios y saber como de buena debe ser su mano para apostar las posibilidades del juego se abren hasta tener prácticamente todo lo bueno de las Magic sin nada de lo malo (que no necesites gastar una salvajada de dinero para poder hacer una baraja medio decente).

Mi primera aproximación al póker de verdad vino de la mano de mi hermano que, de la noche a la mañana, con una inversión inicial de 50€ comenzó a jugar de forma semiprofesional al póker online hasta el punto que le rentó dejar su trabajo para dedicarle más tiempo al póker por que le sacaba más dinero. A mí esto me sonaba a trampa, no podía ser que un tipo normal con un par de meses de entrenamiento llegara a poder ganarse la vida habiendo invertido unos tristes 50€, sin embargo, unas pocas matemáticas y el hecho de que el póker es un juego en el que no juegas contra la banca sino contra personas y muchas de esas personas están ahí para pasar el rato me convencieron de que era más que posible.

A partir de ahí comencé a investigar por internet y encontré mucho material y muchos blogs de gente que se dedicaba a esto (incluyendo muchos jugadores profesionales de magic que parece ser un campo de entrenamiento ideal para el póker) y me plantee seriamente empezar a dedicar mi tiempo a ello hasta que me di cuenta de que aunque fuera posible no quería dedicarme al póker, no quería tirarme 8 horas al día jugando a las cartas para que en mi tiempo libre no me apeteciera echarme una partidilla de cualquier juego de estrategia (y es algo que pasa, lo he visto en algunos de mis conocidos).

En cualquier caso el póker sigue teniendo para mí un atractivo especial y cosas como la mano del muertoMaverick harán que no me pierda mi partidita semanal con los coloegas.

  • Los que estén interesados en dedicarse al póker pueden pasar por aquí.
  • Para mesas, ficha, barajas y demás parafernalia mirar aquí.

Revolution for DS o R4DS es un flashcart que permite a cualquier Nintendo DS o Nintendo DS Lite ejecutar tanto juegos de Nintendo DS sin necesidad de tener el original como software homebrew.

Su funcionamiento es sencillo, consta de un cartucho idéntico a los juegos originales de Nintendo DS que consta de una ranura para tarjetas microSD en las cuales podemos copiar desde el ordenador los juegos o homebrew que querramos ejecutar.

El kit completo de la R4DS que cuesta alrededor de los 50€ viene con el cartucho, una tarjeta microSD de 2GB y un lector USB de tarjetas microSD.

Gracias a este aparatito podemos potenciar las funcionalidades de nuestra Nintendo DS permitiéndonos no sólo el no arruinarnos para distraernos con nuestros juegos preferidos sino ejecutar aplicaciones tan interesantes como DSOrganize -que convierte nuestra consola en una agenda electrónica-, Colors -un estupendo programa de dibujo- o amap4ds -que nos proporciona claros y prácticos mapas de transporte de multitud de ciudades

“Los que vivís en el Espacio Real os movéis my lentamente. A mí me gusta el Ciberespacio. Te mueves rápido, no envejeces, no te vuelves lento y descuidado. Simplemente deja atrás la carne y lánzate.”

Spider Murphy

Ajusto los conectores de mis muñecas, recoloco los electrodos en mis sienes, compruebo discos duros y procesadores, memorias y periféricos. Compruebo los monitores: mis constantes se mantienen en los límites, temperatura de la CPU: bien, revoluciones del ventilador: bien, voltaje: bien, ethernet: bien, chequeo de memoria: bien, controladores del disco duro: bien, coprocesador gráfico: bien.

Tengo el hardware adecuado.

El monitor lanza destellos verdes sobre mi, el promt parpadea esperando mis instrucciones y no le hago esperar: intérprete de comandos: bien, registro del sistema: bien, controladores de hardware: bien, interfaz de red: bien, sincronización con el ISP: bien.

Tengo el software necesario.

Arranco la conexión y me zambullo en el mar de bits que aparecen ante mis ojos.

010100101010110100100111101001010000110100111010010010010
001101010001011001001010010001
001
00101001010100110101001011010010101001011

Ya no tecleo, sólo pienso. Los bits se arremolinan para formar imágenes, sonidos y videos, el texto pentra en mi cerebro taladrando cada neurona en grupos de 8 bits, letra a letra. La información se diluye en mi sistema nervioso descubro quién es Alonso de Castillo Solórzano y cuáles fueron los resultados de curling en Turín 2006. Alguien desde el mundo real me dice que es información sin importancia, replico que toda la información tiene importancia me empapo de bits y entonces lo comprendo.

Comprendo los flujos de información del ciberespacio, caracteres desfilando ante mí como una simple aglomeración de ceros y unos, estiro mi mano y desconecto la computadora. Al fin lo comprendo. Miro el espacio real no como un todo contínuo sino como una discreta sucesión de ceros y unos que se unen para formar quarks, electrones, átomos y molécules. Comprendo uno por uno los niveles de la existencia, viajo por universos n-dimensionales con el simple pestañear de mis ojos, veo cosas increíbles, naves en llamas más allá de orion y rayos C brillando en la oscuridad cerca de la puerta de Tanhauser, aniquilo civilizaciones enteras con un mero respirar, piloto todo tipo de vehículos, asesino a cientos de enemigos con armas inimaginables, salto cientos o incluso miles de plataformas y pierdo todos esos momentos como lágrimas en la lluvia porque es hora de morir.

Y no defraudo al espectante cosmos:

MUERO

Y lo hago de un millón de formas, algunas realmente originales.

Caigo a lagos de lava, soy aniquilado por una jauría de hydraliskos, caigo acribillado por armas de la segunda guerra mundial, soy despellejado vivo y despedazado ante mis ojos por zenobitas en una extraña dimensión, una tortuga me toca y muero parpadeantemente, veo una cuenta atrás danzar sobre mi cabeza y exploto.

Abro los ojos, desenchufo los conecectores de mis muñecas y arranco los electrodos de mis sienes. Miro mi reflejo en la pantalla vacío y sólo veo flujos de información, bits yendo y vieniendo a su antojo, rodeándome, formando parte de mí, atravesándome y redirigiéndome a otras partes del cosmos y sólo entonces descubro que no ha sido un sueño, realmente he muerto y he resucitadom, realmente he COMPRENDIDO.

Nadie dijo que la deificación fuera fácil.

Voy a seguiros. Os haré dar rodeos por ciénaga, mata, espino y chaparro. Caballo unas veces, otras seré perro, oso sin cabeza, cerdo y fuego fatuo que relinche, ladre, ruja, gruña y arda cual caballo, perro, oso, cerdo y llama.