Cuando kaos murió su esencia se esparció por todos los planos de existencia manchando, corrompiendo y transformando a muchas criaturas y creando a otras de la nada. La mayoría de esas criaturas eran mezquinas y malvadas, sin embargo, algunas, gracias a su gran fuerza de voluntad, mantuvieron su corazón puro y limpio.
Los tauros fueron una de las pocas especies que habiendo nacido de la corrupción de kaos se mantuvieron relativamente puras. Nadie conoce que especie fue transformada por la esencia de kaos, sin embargo, la tradición chamánica de los tauros dicta que nacieron durante la mayor de las tormentas que jamás azotó el mundo de los espíritus (lo puede ser una forma de ver la gran inundación de energía mágica que provocó la muerte de kaos). Los chamanes tauros cuentan que cuando el Haaggenti (“La gran tormenta”) estalló la mujer lobo, el hombre pájaro, la serpiente sabia, el poderoso león y el oso valiente, los cinco mayores espíritus, (quienes podrían no ser más que los patrones de las cinco casas de Naurtanires) se encontraban observando mientras el resto de los resto de los espíritus se preparaban para luchar contra él. Así, cuando la tormenta alcanzó al resto de espíritus estos se habían protegido con sus Shimid (“Escudos de conocimiento”) y estaban preparados para enfrentarse a la gran tormenta, sin embargo, los cinco espíritus que se negaron a luchar contra la tormenta y que se creían a salvo fueron alcanzados por el Haaggenti y derribados, desesperados lucharon con todas sus fuerzas, sin embargo, no estaban preparados por lo que poco a poco la gran tormenta les fue venciendo. Pero en el último instante, cuando todo parecía perdido para los cinco espíritus un héroe surgió de entre los que estaban protegidos por los Shimid y el Búfalo corrió y protegió a los cinco espíritus con su propio Shimid. Cuando la tormenta pasó el Búfalo estaba malherido por salvar a los cinco espíritus, pero ellos, asustados por que el resto de espíritus descubrieran su debilidad decidieron matar al Búfalo, sin embargo, no fueron lo suficientemente poderosos y el Búfalo consiguió dividir su espíritu en miles de pedazos que se encarnaron en los tauros.
Aspecto físico: los tauros son fornidos y altos humanoides, de hasta 2,50 metros de altura y 200 kg de peso, cubiertos de un pelaje que varía desde los tonos negros hasta los pardos. Los tauros poseen enormes cabezas de aspecto bovino coronadas con poderosos cuernos que decoran con joyas y alhajas.
La vestimenta de los tauros es escasa limitándose pieles curtidas a modo de taparrabos y capas para soportar mejor las inclemencias del tiempo. Sin embargo suelen decorar con tejidos suaves como seda o lino y cadenas fabricadas en metales preciosos sus cuernos y hocicos.
La esperanza de vida de un tauro es de unos 150 años, sin embargo, pocos alcanzan esa edad pues la vida en las llanuras es dura y los más ancianos no suelen soportar sus rigores. Cuando nacen los tauros poseen un pelaje de color amarillento que les ayuda a camuflarse en la llanura y que van cambiando por sus tonos habituales hacia los 15 años cuando son considerados adultos. A partir de entonces su pelaje se va aclarando hasta que, hacia los ciento y poco años, adquiere un tono albino muy reverenciado entre ellos.
Tierras: los tauros habitan casi exclusivamente en las Llanuras del Trueno y el Desierto del Roc en el centro de Kellek. Sin embargo, unas pocas tribus que fueron esclavizadas por los lorelanos y llevados por estos a Kremen se han asentado en las Tierras Ásperas al sur del continente.
Cultura: los tauros son pastores nómadas que guían sus rebaños de gaures buscando los mejores pastos por las amplias llanuras de Kellek en grupos de entre 100 y 200 tauros (con unas 300 cabezas de ganado). Cada tribu es liderada por un chamán que usa sus poderes para contactar con los espíritus de la naturaleza y alejar a su tribu de los peligros. Los tauros son pacíficos y evitarán la lucha a toda costa prefiriendo huir a entablar batalla siempre que les sea posible.
Los tauros de Kremen han tenido que adaptarse a los rigores de las Tierras Ásperas volviéndose sedentarios, sustituyendo los gaures por cabras y aprendiendo a cultivar la tierra. Además son mucho más beligerantes que sus primos mostrandose muy posesivos con sus territorios.
Reglas en d20
- +2 a Fuerza, +2 a Constitución, -2 a Carisma, -2 a Inteligencia. Los tauros son grandes y fuertes pero modo de vida nómada y su aspecto fiero les dificulta las relaciones sociales y el estudio.
- Mediano: como las criaturas medianas los tauros no obtienen bonificadores ni penalizadores debido a su tamaño.
- Velocidad base: 30′
- Presencia imponente: los tauros tienen un aspecto muy fiero y pueden añadir su bonificador de fuerza (además de su bonificador de carisma) a sus pruebas de Intimidar.
- Armas naturales: los cuernos de los tauros son armas formidables y pueden ser usados en combate causando 1d6 de daño (crítico 20/x2) más una vez y media el modificador de fuerza. Además, este ataque puede ser utilizado como ataque adicional con la dote Combate con dos armas considerándose como un arma ligera.
- Carga: cuando un tauro carga agacha la cabeza y embiste con sus cuernos, así, cuando un tauro realiza una acción de carga obtiene un ataque adicional (usando su ataque base más alto como bonificador) que causa 1d8 más una vez y media su bonificador de fuerza de daño. Además, cuando lleva acabo una embestida puede realizar, como parte de la acción, ese mismo ataque.
- Familiaridad con armas: los tauros tratan las boleadoras como un arma marcial en lugar de exótica.
- Criaturas del kaos: el cuerpo de los tauros está manchado por la energía de kaos por eso son vulnerables a todos los efectos que únicamente afecten a criaturas del kaos, por ejemplo, sufren un 50% más de daño de armas fabricadas con kelebïn. Por otra parte, no pueden ser corrompidos por las energías kaóticas y, por ejemplo, el heggonabïn no tiene efectos especiales sobre ellos.
- Región predilecta: Kellek central.
- Idiomas automáticos: tauro.
- Idiomas adicionales: lorelano, sargassiano, sütterlin y maa.
- Clase predilecta: Bárbaro
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